Los comienzos

El atletismo entró en la familia gracias a los Juegos Escolares que organiza la Diputacion de Segovia. Apuntamos a las pequeñas, que por entonces tenían 7 y 5 años y parece que la experiencia les gustó.


Temporada 2007/2008
Salto de Longitud
Temporada 2007/2008
Lanzamiento de peso
 
Temporada 2007/2008 Ayla corre el 60 m
Cross de Segovia










El siguiente curso decidimos apuntarlas a uno de los clubes de atletismo de nuestra ciudad, el Club Atletismo Segovia, CAS. Gracias a su buen hacer, a su manera de guiarlas, de ilusionarlas, de hacerlas progresar en todos los sentidos, el atletismo ha pasado a formar una parte esencial de la familia.



Para mi es una experiencia curiosa, probar algo por primera vez, después de 36 años siempre los es. Aunque he hecho algo de deporte, el atletismo (mi favorito de siempre para verlo por televisión) era algo que jamás había practicado, ni siquiera había entrado en una pista, cogido una bola de peso o una jabalina por ejemplo. 
En pleno lanzamiento de Peso.
Está fue mi primera competición, el Trofeo Ana Pérez en Valladolid
Hasta que, en una de las muchas competiciones de mis hijas en Valladolid el curso pasado, me enteré de que hay competiciones de Veteranos (porque sí, resulta que en el atletismo se es veterano desde los 35) y la "mosca" me picó de verdad.

Los entrenadores de Ayla y Lucía, mis hijas, llevan toda la vida practicando este genial deporte, y siguen haciéndolo en sus respectivas categorías de Veteranos (hay distintas categorías, algún día os cuento como funcionan) y ellos me animaron seriamente a intentarlo.
Esto fue el empujón definitivo, el poder contar con un respaldo y una guía es lo ideal. Con ellos, sobre todo con Ana, comencé a entrenar, y al final conseguimos formar un pequeño grupo de padres que querían experimentar lo que sus hijos ya practicaban.
Con Ana, feliz de haberme colgado la primera medalla
Así fue como probé muchas de las disciplinas del atletismo y asi fue como me federé y empecé a competir.